Las encías se pueden retraer por diferentes motivos, dejando a la vista el cuello del diente.

Esto provoca sensibilidad y mayor riesgo de infección, además el diente ni queda bien sujeto y puede perderse. Para mantener la dentadura del paciente es posible usar injertos de encía con el tejido propio.

El tabaco y alcohol, las enfermedades periodontales, la edad o las hormonas pueden provocar que las encías sufran una retracción y sea el momento de valorar un injerto de encía.

¿Cómo se hace esta microcirugía?

Un injerto de encía supone una microcirugía, que se realiza con anestesia local. Aunque también se puede utilizar la sedación para evitar situaciones de ansiedad.

El tejido que se va a extraer puede proceder de:

  • Del paladar del paciente donde se extrae una pequeña cantidad de tejido para implantar, es lo más común
  • Tejido de otra parte de la encía
  • Cuando no es posible el injerto con tejido del propio paciente, se recurre a bancos de tejidos de origen humano y animal

El tejido a implantar se coloca alrededor del diente, concretamente en su base y se sutura mediante puntos de microcirugía. Como ocurre en cualquier cirugía, siempre hay un riesgo de fracaso, pudiendo rechazar nuestro propio tejido provocando una infección.

Sin embargo, lo habitual es que el paciente acepte su propio tejido siendo el injerto de encía una técnica habitual y segura en las consultas de los dentistas.

¿Como nos recuperamos de un injerto de encía?

  • Los puntos de sutura serán extraídos por un dentista al cabo de unos días.
  • En quince días ya se ha regenerado la mucosa extraída, y el postoperatorio suele llevar prescritos antibióticos, analgésicos y antiinflamatorios.
  • El injerto de encía impide perder el diente y evitar sensibilidad e infecciones.

En la Clínica Dentall, nuestrosdentistas de confianza en las Rozas, son expertos en tratamientos para mejorar tu salud dental. Para más información no dude en visitarnos.

 

En caso de emergencias lláme al    916 364 659